ABS, ESP, EBD… Y otras muchas siglas que nos intentan vender en el concesionario (II)

Tras la publicación anterior, en la que se hizo una breve introducción a la seguridad activa en los coches de producción y se habló sobre el sistema de frenado ABS, hoy
venimos con mas sistemas en la misma linea.

En la entrada de hoy trataremos de explicar uno de los sistemas que están más de moda en lo referente a la seguridad del vehículo. El ESP (Estability Control Program) o programa de control de estabilidad.

Es tan beneficioso el sistema que se está cuestionando implementarlo como obligatorio en todos los vehículos de serie. Muchos de nosotros aún nos acordamos de cuando ni siquiera los cinturones de seguridad eran obligatorios, y la mayoría de los coches no llevaban en la plazas traseras. Resulta obvio que los cinturones son esenciales para la seguridad (hablaremos de ellos en otro post) pero no resulta tan obvio que un sistema de frenado “inteligente” pueda resultar tan beneficioso, que hasta se esté pensando en ponerlo como obligatorio. Como nota curiosa, en el test EuroNCAP es imposible conseguir 5 estrellas si no se tiene. Aunque los demás sistemas sean la panacea del mercado.

Se puede definir el ESP como la evolución natural del sistema ABS. Como se vio en el anterior post, el ABS permitía hacer una frenada controlada de cada rueda por separado para que ninguna de ellas se bloqueara y hubiera en todo momento control de la dirección sobre el vehículo. En el caso del ESP se aprovecha el sistema ABS para seguir teniendo el anti-bloqueo de ruedas, pero ademas se puede controlar en tiempo real la fuerza de frenado sobre cada una de las ruedas.

Os estaréis preguntando por qué es necesario tener distintas fuerzas de frenada (o pares de frenada mejor dicho) sobre cada una de las ruedas. Es en este momento cuando entra en juego la física y el porqué de este sistema.

A nadie se le escapa que al entrar demasiado rápido a una curva, o ante una situación de emergencia, hay muchas posibilidades de que el coche haga algún tipo de extraño. Con esto me refiero a que el coche se vaya de frente y no podamos tomar la curva, o por el contrario que al intentar tomarla, el coche gire demasiado debido al derrapaje del tren trasero y este se vaya hacia el interior de la curva (Podemos extrapolar esto a una maniobra de emergencia). A los aficionados a la automoción les sonarán los términos subviraje y sobreviraje para referirse a estos comportamientos. Normalmente los coches de producción suelen ser subviradores, pero solo hasta un limite, cuando se sobrepasa, se convierten en sobreviradores. En palabras de Walter Rohrl… ““Subviraje es cuando ves el árbol con el que te vas a chocar. Sobreviraje… cuando sólo lo oyes”

¿Y que pinta el ESP en todo esto? ¡Vayamos con la física!

Cuando tenemos alguno de los dos efectos mencionados antes, esto es, subviraje o sobreviraje, el ESP actúa frenando con diferente fuerza cada una de las ruedas. Con esto se consigue crear un par de fuerzas sobre el vehículo que se va a oponer al par generado cuando el coche derrapa.

Es muy importante para hacer la operación correctamente que todas las variables que hay que controlar estén perfectamente parametrizadas. Por esto, además de conocer el giro de cada rueda como pasaba en el ABS se tienen también sensores que miden la aceleración lateral del vehículo, la velocidad de giro y al ángulo de volante, entre otros.

El sistema compara las diversas fuerzas que se están generando en tiempo real en el vehículo con las que teóricamente deberían existir debido al ángulo de volante y la posición del freno y/o acelerador. De esta manera se conoce si el vehículo está derrapando y en que sentido lo está haciendo. El ESP, en cuestión de milisegundos, aplicaría los frenos en las ruedas que fuera necesario e incluso cortaría la inyección de combustible con el fin de adecuarse lo máximo posible a la trayectoria que se le está indicando con el volante y se pueda solventar sin problemas el contratiempo.

Un vídeo en el que se muestra mas gráficamente el comportamiento del sistema:

 

Recomendaciones sobre nieve.

Es un tema recursivo en muchos foros de Internet relacionados con el mundo de la automoción. Se ha hablado mucho al respecto pero siempre desde un punto de vista poco técnico y a menudo influenciado por la “cultura popular” que muchas veces hay que tacharla de incultura.

No dejarán de aparecer post en miles de blogs o foros que recomiendan desactivar el ESP en condiciones de nieve o hielo. El motivo que aducen es que el sistema se vuelve loco y puede llegar a ser peligroso. Desde aquí desmentimos la teoría y decimos que es una soberbia mentira. En condiciones de pavimento deslizante es aconsejable llevarlo puesto siempre. En algunas ocasiones puede ser bueno quitarlo para emprender la marcha si no hay mas remedio que salir de algún lugar “patinando” pero una vez emprendida la marcha es bueno tenerlo conectado.

En el siguiente vídeo (en inglés) se puede ver como actúa el sistema de control de tracción y el ESP en condiciones deslizantes.

 

 

 

 

 

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