La controversia de las energías renovables

Las energías renovables no son tan buenas, bonitas y baratas como se suele pensar. Hay una serie de factores que dificultan su implantación de manera viable, consolidable y sobre todo como una alternativa competente a las basadas en combustibles fósiles.

En primer lugar hablamos en términos económicos. Todas las renovables parecen geniales, pero la realidad es que aunque los costes de mantenimiento sean relativamente bajos, los de instalación son altísimos y de vivir sólo de renovables, el precio del kilovatio hora se dispararía a valores mucho más altos de los actuales.

En segundo lugar hay que tener en cuenta la variabilidad de generación. El almacenamiento de energía a gran escala no es viable, con lo cual es necesario generar en base a la demanda eléctrica. En un sistema eléctrico en el que el mayor peso de producción se hace por medio de centrales térmicas convencionales, nucleares, de carbón, diésel, etc, es fácil adaptarse a la demanda, utilizando más o menos combustible en cada momento -esta adaptación se hace de manera automática, mediante sistemas de regulación automática instalados en la misma central-. Sin embargo, en las renovables el recurso es variable; no todos los días hace el mismo viento, ni el río corre con el mismo caudal, ni hace el mismo sol, etc; por lo que no siempre se tiene la cantidad necesaria de recurso cuando éste hace falta. Entonces, ¿quién asegura una generación a una hora determinada si justo en ese momento no se tiene el recurso suficiente?

En términos de estabilidad de la red eléctrica y de calidad de la energía eléctrica -a menor fluctuación de frecuencia, amplitud, forma y simetría de la onda de tensión, mayor calidad-, en ocasiones las renovables son un quebradero de cabeza para las compañías eléctricas ya que es complicado adaptar tanta fluctuación a un sistema que debe funcionar con bastante exactitud.

Un argumento recurrente es: ¿y no va a funcionar El Hierro 100 % con renovables? Sí, bueno, realmente no, porque siempre tendrá el respaldo de una central térmica dependiente de combustibles fósiles ya que sólo con renovables no se puede asegurar el funcionamiento ininterrumpido. Además, este sistema no es aplicable a lugares con insuficiente potencial eólico o sin variación de altura para poder instalar una central de bombeo reversible. Este sistema eléctrico sólo vale para un lugar con características meteorológicas y geomorfológicas como las de El Hierro.

En ese sentido hay que hablar también de la distribución de los recursos. Una central térmica convencional se suministra de combustible esté donde esté, porque el petróleo, gas natural, uranio, etc, se puede transportar. Sin embargo, el viento, la radiación solar, las corrientes de agua, son siempre locales así que cada lugar geográfico es un caso diferente.

Pero a problemas, soluciones. Una de las metas más bonitas de la ingeniería es encontrar solución a este tipo de interrogantes. Les animo a que comenten, pregunten o propongan cualquier cosa al respecto de este tema tan controvertido.

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