Los edificios con cubiertas vegetales son energéticamente más eficientes

Las cubiertas vegetales son una refrigeración natural para los edificios. Esto es lo que han demostrado Investigadores de la Politécnica de Madrid y la italiana Politécnica delle Marche, que han creado un modelo para estudiar el ahorro energético generado por las cubiertas vegetales.

Las cubiertas verdes se han utilizado durante mucho tiempo, pero el interés por sus beneficios energéticos y ambientales es reciente, tanto a nivel urbano como a nivel de edificios. A pesar de que la tecnología de las cubiertas verdes puede considerarse una tecnología madura y el costo  bastante competitivo, en la mayoría de los países todavía no se ha generalizado su uso ya que este no ha sido regulado por la legislación y no existe ningún tipo de incentivo. Cubierta vegetal de un edificio

En los últimos años, muchos estudios se han ocupado de medir la eficacia de las cubiertas verdes, aunque su complejidad implica que todavía no se haya desarrollado un modelo de análisis que pueda fácilmente integrarse en el proceso de diseño del edificio. Estos investigadores han demostrado que las cubiertas verdes con elevada densidad de vegetación son un 60% más eficientes energéticamente que las que no incluyen vegetación. Para comprobar esto el equipo ha desarrollado un modelo matemático.

Los investigadores han desarrollado un modelo numérico con el que han conseguido probar los efectos sobre el enfriamiento pasivo de los edificios provocado por la variación de la densidad de vegetación de las cubiertas ecológicas. Con tan sólo un error que varía entre el 5 y el 7%, este modelo podría utilizarse para estudiar el ahorro energético generado por estos elementos arquitectónicos. Los objetivos de los investigadores fueron analizar el impacto de la densidad de la vegetación en la eficiencia energética de una cubierta situada en un clima mediterráneo costero; desarrollar un modelo numérico simplificado que permita calcular los valores de resistencia térmica equivalente de plantas y substrato; y validar el modelo numérico utilizando datos experimentales.

Los resultados de este estudio demuestran que cuando la densidad de vegetación es elevada, el calor entrante en el edificio a través de la cubierta es de un 60% inferior al calor que entra cuando no hay vegetación. También, se ha demostrado que la cubierta con una elevada densidad de vegetación actúa como un sistema de refrigeración pasivo.

Este modelo servirá para estudiar el ahorro energético generado por las cubiertas vegetales en localidades con clima mediterráneo costero.

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