Rascacielos de la antigüedad

La construcción en altura no es solo cuestión de aprovechamiento del espacio y especulación de los últimos tiempos. Más allá de los rascacielos de hoy en día de acero u hormigón, se encuentran en algunos lugares del mundo edificios que alcanzaron alturas significativas para la época, por diversos motivos.

En este artículo no mencionamos construcciones aisladas, como puede ser el caso de antiguos zigurats, pirámides, iglesias y catedrales. Más bien tratamos de destacar aquellos lugares en los que se tuvo la tendencia de construir en altura de manera generalizada.

Uno de los casos es la ciudad de Shibam, en Yemen. Con el motivo de protegerse de los ataques beduinos, se optó por la construcción en altura, empleando para ello ladrillos de barro. La mayoría de los edificios en pie hoy en día datan del siglo XVI, alcanzando los más altos los 16 pisos. A esta ciudad se la denomina también, con mucho mérito, “la Manhattan del desierto”, o “la más antigua ciudad de rascacielos del mundo”.

Por otro lado, nos trasladamos hasta San Gimignano, en la Toscana, Italia. Durante la Edad Media, se llevó a cabo la construcción de hasta 72 torres -de las que hoy en día quedan 15 en pie-. El motivo de estas construcciones no era más que la rivalidad entre familias por alcanzar la máxima altura, como símbolo de poder -que en ocasiones no existía, se trataba de simple ostentación-. El aspecto de esta localidad podría llegar a parecer el de un Nueva York medieval.

Sin embargo, no fue hasta finales del siglo XIX, cuando comenzaron a levantarse los grandes rascacielos que conocemos hoy en día, gracias a avances tecnológicos como el invento del ascensor, y el empleo del acero que rompió los impedimentos que presentaban las estructuras de piedra.

This entry was posted in Curiosidades, Más curiosidades and tagged , , . Bookmark the permalink.