¿Recurso infinito? Escasez de agua

Está más que demostrado que los recursos naturales no son eternos, aunque aún no se quiera entender o no sea una prioridad para los países desarrollados. El agua dulce es un recurso natural para el que no existe sustituto. En un plazo de dos generaciones los problemas de escasez afectarán a 9.000 millones de habitantes en La Tierra, además la humanidad necesitará un 40% más de agua dulce. Esta supone el 0,77% de los recursos hídricos del planeta, que está distribuido de manera irregular, dado que el 75% del agua dulce del planeta está cinco países. El objetivo de este año internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua es crear conciencia, y enfrentarse a los desafíos como la gestión del agua y su asignación por la creciente demanda de la misma. Por su parte Naciones Unidas estima que uno de cada 12 seres humanos, seguirá sin acceso a ella en 2015. 

Los motivos que favorecen este progresivo agotamiento del agua son su uso excesivo, su mala gestión y el cambio climático que hace que unos años llueva copiosamente y otros haya una gran sequía. Las ocupaciones humanas repercuten en las reservas de agua, la extracción de ella y de hidrocarburos hace que dos tercios de los grandes deltas fluviales se estén hundiendo. Una gran parte de las inundaciones se deben a las actividades humanas, al mover rocas y destruir todo tipo de sedimentos. Actualmente los diques que crean los seres humanos distorsionan los flujos naturales de los ecosistemas. La construcción de presas cambia el rumbo del agua, esto tiene como consecuencia las inundaciones que causan un 15% del total de muertos en catástrofes naturales. La gestión del agua puede reducir el riesgo de desastres como la sequía o las inundaciones. La energía hidráulica es la fuente de energía renovable más importante y representa el 19% de la producción total de electricidad en todo el mundo. Aproximadamente el 70% de toda el agua se utiliza para el regadío. 

Los planes hidrológicos también han supuesto un gran perjuicio, dado que en España se planearon y construyeron desaladoras, para un modelo de urbanización que ya no existe. El suministro de este recurso se hace a través de soluciones de ingeniería bastante costosas que generan grandes impactos. El desarrollo sostenible precisa una innovación tecnológica, pero también por parte de las instituciones, el incremento del uso del consumo de agua junto con la ineficacia del sistema hídrico hace que este desarrollo sea insostenible. La declaración de Bonn pide que se siga una agenda, para adoptar un compromiso, para comprender el sistema hídrico global y como puede cambiar en un futuro, extender el control mediante redes de observación del medioambiente y desarrollar soluciones innovadoras para lograr un equilibrio entre soluciones técnicas y de gestión.

Hoy en día hay 7.000 millones de personas que alimentar en el planeta y se prevé que habrá otros 2.000 millones para el año 2050. Las estadísticas indican que todas las personas beben de 2 a 4 litros de agua a diario, sin embargo, la mayor parte del agua está incorporada en los alimentos que consumimos, dando una conclusión clara hay que acabar con el desperdicio de los alimentos. Una de las cosas que puede hacer cada persona para cambiar esto es no malgastar los recursos llevando a cabo un estilo de vida saludable y concienciada con el medioambiente.

 

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